El peso mexicano se depreció frente al dólar en la primera sesión de marzo. La divisa local cayó ante una mayor aversión al riesgo en los mercados por la situación en Oriente Medio tras los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán, y anotó su tercera caída consecutiva.
El tipo de cambio terminó la jornada en el nivel de 17.2853 unidades por dólar. Frente a un registro de 17.2318 unidades el viernes, con datos oficiales del Banco de México (Banxico), esto significó para la moneda una pérdida de 5.35 centavos o de 0.31 por ciento.
El precio del dólar se movió en un rango con un máximo de 17.4001 unidades, un nivel no visto desde inicios de febrero, y un mínimo de 17.2257. El Índice Dólar (DXY), que mide a la divisa estadounidense con otras seis referencias, subía 0.98% a 98.57 unidades.
Nerviosismo por Oriente Medio
Estados Unidos e Israel atacaron con misiles a Irán el fin de semana, con el objetivo de acabar con el régimen islámico del país y su proyecto nuclear. El líder ayatolá Alí Jameneí murió e Irán respondió con misiles a Israel y varias bases estadounidenses en Oriente Medio.
“El tipo de cambio inició presionado este mes, siguiendo el avance del dólar en el tercer día de ataques en Medio Oriente, una situación que ha generado sentimiento de aversión al riesgo en todo el mercado”, destacó Juan Carlos Cruz Tapia, el CEO de México Financiero.
Los operadores mostraron un comportamiento de búsqueda de refugio ante la posibilidad de que el conflicto se extienda y esto pueda impactar las cadenas de suministro, aumentando las presiones inflacionarias y modificando las expectativas para la política monetaria.
“Los eventos han generado presión alcista en los precios de materias primas, especialmente el petróleo, así como caídas en los mercados bursátiles y depreciación en monedas emergentes. Para el peso, se observa una ruptura del canal de 17.10-17.30”, dijo Cruz Tapia.
Duración del conflicto sería clave
Por ahora, se espera que los niveles estén condicionados a los titulares sobre el conflicto, por encima de los indicadores económicos, en espera por mayores certezas sobre el impacto que tendrá este conflicto en Oriente Medio en el desempeño de la economía global.
Fuente: El Economista













